Términos frecuentes

CUIDADOR PRINCIPAL: Persona que asume en mayor modo la responsabilidad física y/o emocional del cuidado del enfermo de Alzheimer.

SEGUNDO PACIENTE: El cuidador principal se convierte en otra víctima de la enfermedad de Alzheimer  debido a la sobrecarga que experimentan y que repercute en su calidad de vida. También se denomina “paciente oculto”.

GRAN DEPENDIENTE: Persona que necesita ayuda para las actividades básicas de la vida diaria (cuidado personal, movilidad, reconocer personas y objetos, orientarse, entender y ejecutar tareas sencillas) y, por su pérdida total de autonomía mental o física, necesita la presencia indispensable y permanente de otra persona.

AFASIA: El enfermo pierde la capacidad de comunicación que afecta a la expresión como a la comprensión del mismo.

APRAXIA: El enfermo pierde la capacidad de hacer actos motores complejos aunque tenga fuerza y movilidad para ello y comprenda bien lo que se le pide. Por ejemplo, la pérdida de la capacidad de conducir o la apraxia del vestir.

AGNOSIA: El enfermo pierde la capacidad de integrar información que nos llega por distintas vías y de reconocerla, aunque los sentidos funcionen bien. Por ejemplo, no reconocer a las personas.

CENTRO DE DÍA: Centro de atención social y de estimulación. Recurso muy útil para tratar de mantener activas las funciones básicas de la persona enferma de Alzheimer el mayor tiempo posible. Al mismo tiempo, se trata de un recurso  necesario para el cuidado del cuidador.

LA INCAPACITACIÓN LEGAL: Consiste en la limitación o la restricción determinada por un juez de la capacidad de la persona enferma de Alzheimer para tomar decisiones por sí mismo, es decir, sobre su capacidad de obrar. Dicha declaración es la mejor garantía de protección de los derechos y los intereses de la persona incapaz. El tutor, asignado por el juez, representará a la persona  en actos que afecten a su esfera personal como a la administración de sus bienes.